Querida maestra,
Si me asomo a mi biblioteca, no veo solo estantes llenos de papel. Veo un mapa. Un recorrido por mis dudas, mis descubrimientos y esas voces que, sin conocerme, me han sostenido en los momentos de incertidumbre frente al aula.
En otoño, cuando el ritmo exterior se calma, me gusta sentarme frente a mis libros. Los saco todos, paso la mano por sus lomos y decido cómo van a convivir este nuevo curso. Porque la forma en que organizamos nuestro conocimiento dice mucho de cómo organizamos nuestra mirada hacia la infancia.
No clasifico mis libros solo por autores o temas técnicos. Los organizo por sentires. Tengo una sección para la ternura y el apego, otra para la neuropsicología del juego y una muy especial, la más caótica y viva, dedicada a las humanidades: arte, filosofía y música. Creo firmemente que para ser una buena pedagoga hay que leer mucho más que pedagogía; hay que leer la vida.

Organizar mi biblioteca es mi manera de nutrir mi mirada. Es un acto de cuidado hacia mi propia formación permanente. Cuando elijo un libro, busco que sea un refugio, pero también un desafío para mi pensamiento divergente.
Mis aliados para un refugio de conocimiento:
Para que el hábito de la lectura sea un placer, el espacio debe invitarnos a ello. Aquí te comparto lo que hace que mi rincón de lectura sea mi lugar favorito del mundo:
Estanterías de líneas naturales: Para que tus libros respiren y el orden se sienta ligero, no pesado.
Mis imprescindibles de este otoño: He preparado una selección con esos libros que siempre vuelvo a subrayar.
Caminemos juntas entre páginas:
A veces, tenemos todos los libros del mundo pero nos falta claridad para aplicar ese conocimiento en el día a día con nuestros alumnos, especialmente con aquellos que tienen ritmos diferentes, como los niños con altas capacidades o dislexia.
Si sientes que tienes la teoría pero te cuesta encontrar la práctica que resuene con tu esencia, te invito a una Sesión 1:1 de Asesoría Pedagógica. Juntas podemos diseñar ese enfoque personalizado que tus estudiantes necesitan y que a ti te devolverá la confianza en tu propio saber.
Recuerda: tu biblioteca es tu raíz. Cuídala, búscala y deja que te transforme.
Un cálido abrazo,
Athenea Bassi
El blog de Athenea Bassi
Este espacio es para compartir contigo reflexiones y conocimientos que te inspiren a explorar tu propio camino de transformación. Aquí descubrirás artículos creados con mimo, pensados para brindarte un refugio de paz, serenidad y equilibrio. Mi deseo es que, a través de cada lectura, encuentres nuevas perspectivas para transformar tu bienestar y afrontar los desafíos del día a día con mayor claridad y confianza.
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